El partido de ida por las semifinales fue intenso de principio a fin. Pero el gol no llegaba, hasta que entró el delantero y con un cabezazo justo y un tremendo remate desde afuera del área, consiguió los dos tantos de ventaja que dejaron a los xeneizes muy cerca de la clasificación.

Imagen: Télam.

A Boca le sobraron ganas pero le faltaban ideas anoche en La Bombonera como para sacar ventaja sobre Palmeiras en el partido de ida por las semifinales de la Copa Libertadores. Parecía un empate clavado, hasta que entró Benedetto para dar vuelta la historia con dos golazos, el primero de cabeza y el segundo con un remate desde afuera del área, que dejan a Boca a un paso de una nueva final de Copa Libertadores, lo que se terminará de definir la semana que viene en Brasil.

Boca y Palmeiras decidieron desde el arranque no defraudar los hinchas que asistieron anoche a La Bombonera. Se propusieron hacer un partido intenso, de ida y vuelta, donde cada pelota se disputaba con vehemencia. No se dieron tiempo para el estudio, cómo suele pasar en los partidos decisivos. Nada de eso. Ambos equipos abrieron la cancha para atacar por las bandas e imprimirle vértigo al trámite.

Dentro de esa sintonía, Boca avisó primero, con un remate desde afuera de Pablo Pérez, que se fue apenas por arriba del travesaño. Poco a poco los xeneizes fueron ganando terreno en el campo rival, aunque gracias a su buen trabajo defensivo los visitantes cortarle el juego en los tres cuartos de cancha.

Palmeiras se replegaba pero sin ocultar sus ansías de encontrar sus oportunidades de contragolpe. Cuando atacó por esa vía, lo hizo a través de los pelotazos de Melo y aprovechando el desorden con el que Boca retrocedía cuando perdía la pelota.

Siguiendo un poco la receta de Gremio frente a River, los dirigidos por Luiz Felipe Scolari esperaban al Xeneize replegados en su campo, mientras que Boca buscaba generarse espacios tocando la pelota por todo el frente de ataque, pero sin poder lastimar. Olaza trató de romper la estabilidad con un violento disparo desde afuera del área pero sin fortuna. Boca necesitaba algo más que ímpetu, necesitaba más de Pérez en el armado, y de Pavón y Zárate para que le entregaran una pelota de gol a Wanchope, que corría, presionaba y ponía cuando Boca tenía que recuperar la pelota, pero no pesaba cuando el equipo atacaba.

Sobre el final de la primera parte era Palmeiras el que había conseguido hacer retroceder al conjunto local a fuerza de pases seguros y buena circulación de la pelota. Con esa imagen, el partido se fue al descanso.

Un cabezazo de Magallán en jugada de tiro libre y una par de remates débiles de los delanteros visitantes, encendieron el comienzo de la segunda parte. Diez minutos esperó el Mellizo Guillermo para mandar a la cancha a Villa (en lugar de Zárate), quien con un par de corridas despertó de repente a los hinchas, que comenzaron a alentar para intentar empujar a su equipo al triunfo. Sin embargo, lo que a Boca le seguía faltando era claridad para conducir sus ataques hacía el éxito.  

Eso era precisamente lo que sí mostraba Palmeiras cuando se decidía atacar y tocaba la pelota a través de Moisés, Melo y Henrique. En uno de esos ataques, a los xeneizes se les cortó de golpe la respiración. Dudó recibió la pelota en la puerta del área, se hizo espacio y sacó un tremendo remate que pasó muy pero muy cerca del palo izquierdo del arco de Rossi, que se tiró para tapar el disparo pero no llegó a tocar la pelota.

A diez minutos del final, Boca tuvo una inmejorable chance para ponerse en ventaja con un tiro libre de Olaza que el arquero Weverton sacó afuera no sin un gran esfuerzo. Finalmente, fue el ingreso de Benedetto lo que cambio el partido. El Pipa entró imparable y en una ráfaga anotó los d dos goles que le sirvieron el triunfo en bandeja al equipo de Guillermo. El primero fue a los 82, con un tremendo cabezazo; el segundo, seis minutos más tarde, ante una Bombonera eufórica, que terminó de rendirse a sus pies con el tremendo disparo desde afuera con el sentenció la noche y dejó a su equipo a un paso de una nueva final copera.

2 BOCA: Rossi; Jara, Izquierdoz, Magallán, Olaza; Nández, Barrios, Pérez; Pavón, Abila, Zárate. DT: Guillermo Barros Schelotto.

0 PALMEIRAS: Weverton; Mayke, Luan, G. Gómez, Barbosa; Melo, Henrique, Moisés; Dudu, Willian, Borja. DT: Luiz Felipe Scolari.

Estadio: La Bombonera.

Arbitro: Roberto Tobar (Chile).

Goles: 82 y 88m Benedetto (B).

Cambios: 55m Villa por Zárate (B), 75m Deyverson por Borja (P), 76m Benedetto por Wanchope (B), 87m Dos Santos por Henriquez (P), 90m Lima por Moisés (P).

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