La semana pasada el Coaf advirtió de más de 6.000 dólares no declarados, transferidos a la cuenta de su esposa por un exempleado de la familia.

El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, aclaró en una alocución por Facebook que no está siendo investigado, por el escándalo sobre el dinero que el expolicía, Fabricio Carlos Queiroz, consignó en la cuenta bancaria de su esposa.

Queiroz, quien es amigo de Bolsonaro y fue chofer y asistente de su hijo, el diputado Flavio Bolsonaro, está acusado de hacer movimientos de dinero sospechosos en su cuenta de banco, y desde ésta hacerle transferencias a la esposa de Bolsonaro. 

“Ni yo ni mi hijo Flavio estamos siendo investigados”, dijo Bolsonaro, “pero si existe un error, lo pagaremos”. El presidente electo de Brasil también dijo que lo sucedido “le duele en el corazón”, porque una de sus banderas es la lucha contra la corrupción. 

La semana pasada, el Consejo de Control de Actividades Fiscales (Coaf) del Ministerio de Hacienda de Brasil, publicó un informe en el que detallaba los movimientos en la cuenta del banco de Queiroz. Según el informe, en la cuenta del expolicía entraron durante un año 315.800 dólares, lo que no se ajusta con su sueldo de 6.000 dólares. 

Además, el organismo detectó que desde la cuenta de Queiroz se transfirieron 6.400 dólares a la de Michelle Bolsonaro, futura primera dama, quien no reportó la entrada a los autoridades fiscales. 

Bolsonaro dijo estar dispuesto a contestar cualquier pregunta sobre el asunto, “a pagar la cuenta del error”, y a que se investigue la responsabilidad de él o del hijo en el asunto. 

El tema no deja de ser sumamente delicado y de alta preocupación para el presidente electo de los brasileros, si se tiene en cuenta que fue por datos del Coaf, que se inició la operación Lava Jato, que cambió para siempre el panorama político del país que ahora se dispone a gobernar.