La denuncia de Thelma Fardin lo impulsó a contar su historia en Twitter: “Yo también tengo que ser fuerte y hablar”.

«Esto lo cuenta un adulto de 40 años, porque el niño de 6 años murió en 1986«. La frase, con la que cierra su relato, sintetiza el dolor acumulado por décadas. La escribió un hombre que se sumó al #MeToo argentino, tras la denuncia de Thelma Fardín al actor Juan Darthésy con la consigna #MiraComoNosPonemos.

Su testimonio demuestra que, aunque las víctimas mayoritarias del abuso sexual son mujeres, a los hombres también les pasa. Por eso, en Twitter, recibió el apoyo de miles de personas, incluidos muchos varones.

Fernando tenía 6 años. Sus padres se habían separado y él se fue a vivir con su abuela. Siempre iban de visita a la casa de un tío, que estaba a 15 cuadras. Por lo general lo acompañaba su abuela, pero esa vez fue solo, para buscar algo que ella necesitaba.

«Llegué, me dieron lo que era para mi abuela, y volví por el mismo camino. Faltando 5 cuadras para llegar a lo de mi abuela, me cruzo con un hdp que me agarra del brazo y me hace cruzar la calle de ese lado. Era un descampado», comenta, en una serie de tuits en los que relata el abuso que sufrió.

«Me tuvo más de 7 horas haciéndome lo que se les pueda ocurrir. Mi familia buscándome por todos lados junto con la Policía, hasta que se cansó de hacerme miles de cosas y me soltó. Todo el tiempo con un cuchillo en la garganta», sigue Fernando.

Empezó a correr hasta que vio que venía su tío, que lo agarró del brazo y le preguntó: «¿Dónde estabas? Te estábamos buscando». Como el abusador lo había amenazado con que si lo delataba lo iba a matar, sólo le salió decirle: «Me perdí».

Lo llevaron a la Policía y un médico se dio cuenta de lo que había pasado. «Decidieron callar, no hacer más nada y hacer que nada pasó. Para mis primos siempre fue la anécdota de ‘¿Te acordás, primo, cuando te perdiste?'», señala.

«Lo que ellos no sabían es que cada vez que decían eso a mí se me partía el corazón. Y enseguida la miraba a mi abuela, que les hacía cambiar de tema», continúa Fernando. Así vivió muchos años hasta que a los 24 se lo contó a un amigo. Dice que lloró como nunca.

Su abuela les hizo jurar que nunca se iba a tocar este tema, porque sabía que para él era muy doloroso. Pero se arrepintió, y antes de morir le pidió: «Perdoname».

Durante años, pasó por emociones como rabia, culpa y vergüenza. Hasta que algo cambió. «Viendo la conferencia de las actrices, cuando escuché las declaraciones de Thelma, lloré tanto que dije: ‘Si esa chica tiene la fuerza de contarlo para que nadie tenga que pasar por eso, yo también tengo que ser fuerte y hablar‘».

Su historia se viralizó, con más de 7 mil retuits y 15 mil «me gusta». Recibió el apoyo de desconocidos, pero también de su propia familia. «Tío, vi tu tuit y la verdad que me puso la piel de gallina leerlo y saber por lo que pasaste», le escribió su sobrina, para terminar con un «te quiero mucho».

Muchos se solidarizaron con Fernando y destacaron su valentía. «Fuerza compañero», posteó Gabriel. «Qué tristeza y qué duro lo que estás contando. Si sirve de algo, aquí va mi más sincero abrazo», acotó Daniel. «Nudo en la garganta», siguió Hernán.

Así, una por una, se fueron multiplicando las palabras de aliento para este hombre que no murió a los 6 años, sino que volvió a nacer a los 40.

Fuente: Clarín.

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