Los hombres sustrajeron palos rollizos y los ocultaron en la propiedad de otro familiar. El movimiento quedó registrado en las cámaras de seguridad.

Robarte a la suegra es cosa de valientes. Para un padre y su hijo la picardía duró poco ya que el hecho fue registrado por las cámaras de seguridad y la Policía no tardó en atraparlos.

El hecho ocurrió este martes en calle Juan Saá. Los hombres ingresaron a la vivienda de una pariente y sustrajeron palos rollizos, que comúnmente se utilizan para la construcción de techos.

Los efectivos del Comando Radioeléctrico los encontraron en plena tarea de pasar los palos por arriba de la tapia trasera de la propiedad, donde pretendían esconderlos en el terreno lindante.

Al ver a los uniformados, tanto el padre como el nieto de la damnificada, intentaron huir, pero fueron detenidos en el acto.

Para corroborar que “todo queda en familia”, a los pocos minutos llegó una joven, también pariente de la damnificada y de los involucrados, quien aseguró que los palos eran suyos ya que se encontraba en el interior de su propiedad.