«El papa Francisco aseguró hoy que los abusos de sacerdotes a menores de edad son «una de las plagas de nuestro tiempo», al recibir a todos los embajadores acreditados en el Vaticano para repasar los principales conflictos mundiales en un discurso en el que también se refirió a China, la península coreana y Venezuela, entre otros países.  

«No puedo callar ante una de las plagas de nuestro tiempo, que por desgracia ha visto implicados también a varios miembros del clero. El abuso contra los menores de edad es uno de los peores y más viles crímenes posibles», les dijo este lunes el pontífice a los embajadores de los 183 países con los que la Santa Sede tiene relaciones diplomáticas durante el encuentro en la Sala Regia del Vaticano. El abuso «destruye inexorablemente lo mejor que la vida humana reserva para un inocente, causando daños irreparables para el resto de su existencia», agregó luego Bergoglio.  «La Santa Sede y toda la Iglesia están trabajando para combatir y prevenir tales crímenes y su ocultamiento, para averiguar la verdad de los hechos que implican a eclesiásticos y para hacer justicia a los niños que han sufrido violencia sexual, agravada por el abuso de poder y de conciencia», destacó. En ese marco, el papa argentino aseveró que la cumbre antipedofilia que convocó para el 21 de febrero en Roma, a la que irá el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina Oscar Ojea, «pretende cumplir un paso más en el camino de la Iglesia para arrojar luz sobre los hechos y aliviar las heridas causadas por esos delitos».  El pedido del Papa por los casos de abusos en la IglesiaLa lucha contra los abusos de sacerdotes se ha vuelto el tema principal en los discursos del Papa a raíz de la explosión de casos que involucran a religiosos durante 2018, incluidas las denuncias contra el argentino Gustavo Zanchetta, ex obispo de Orán, acusado de abusos entre 2013 y 2015, y designado en la administración del Vaticano en 2017 por Bergoglio. El Vaticano busca «arrojar luz» sobre abusos El papa Francisco afirmó también que la reunión de obispos de todo el mundo que se celebrará el mes próximo tiene como objetivo «arrojar toda la luz» sobre el escándalo de abusos sexuales y encubrimientos por parte de los clérigos. En un discurso ante diplomáticos en el Vaticano, Francisco calificó el abuso cometido contra menores de edad como «uno de los delitos más viles y atroces que se puedan concebir». Dijo que la Iglesia está trabajando para combatir y prevenir el abuso y su ocultamiento, para desenmascarar la participación de la jerarquía eclesiástica y para hacer justicia a los menores que han «sufrido violencia sexual agravada por el abuso de poder y de conciencia». Francisco calificó la reunión de febrero como «un paso más en los esfuerzos de la Iglesia para arrojar luz sobre los hechos».