La presencia del público estimada en más de 20 mil personas premió una vez más a la Chaya de Oro, que dio el perfecto marco para un show histórico e inolvidable de casi dos horas que ofreció el cantante bahiense Abel Pintos, en la segunda noche del festival más importante del noroeste argentino. También fue reconocida por los asistentes “La Bruja” Salguero que festeja sus 35 años como artista, quien fue ovacionada al cabo de su actuación.

La segunda noche de la Chaya de Oro comenzó a desandar otra jornada de folklore, a las 21 de este viernes, marcando la apertura la pareja de danza integrada por Eugenia Ormeño y Juan Mora Caliva, ganadores de la Pre Chaya sede Villa Unión, para hacer lo propio a continuación Abel Billy Lima, ganador de la pre Chaya sede Chamical en el rubro solista. Las presentaciones estuvieron a cargo de Juan Manuel Moreno y Julio Romero respectivamente.

A continuación, llegó para sumarse a los presentadores la voz femenina de Ariana López Lorenzzeti, abriéndole el camino al novel cantor Facundo Rodríguez, ganador en el rubro solista de la pre Chaya, sede La Rioja.

Con apenas una hora de iniciada la segunda noche chayera, el sector de Platea estaba prácticamente cubierto, augurando otra jornada a pura chaya, marco que le dio la bienvenida al grupo Wamay, ganadores de la pre Chaya, sede La Rioja

Guitarra, bombo, flauta y cuidadas voces de José, Leandro y Damián, integrantes del grupo Ch’allay Huasi, fueron la carta de presentación para una actuación muy destacada. Estos jóvenes traen en  Ch’allay Huasi, el nombre del solar de nuestro patriarca de la chaya, porque así se llama la casa que habitara don José Jesus Oyola.  La Casa de La Chaya, pero además traen en sus genes, la herencia musical que corre por la sangre.

Luego subió al escenario chayero el grupo de danzas “Sonidos del Monte”, ganadores de la Pre Chaya, sede La Rioja, quienes exhibieron su gracia y destreza artística.

Más tarde, “Rioja Chayera”, de los hermanos Salum, fue la interpretación del grupo Chañaral, ganadores del rubro canción inédita en la Pre chaya, sede Villa Unión.

Como ocurrió en la jornada de apertura, la frescura de voces y nuevos talentos estuvieron en la primera parte del festival, recibiendo el aplauso del público como testimonio del reconocimiento

PLATEAS COLMADAS

Alrededor de las 23 de la noche del viernes el sector de Plateas del chayódromo ya lucía colmado, lo que anticipada una jornada multitudinaria por la presencia del joven artista de trayectoria intencional, Abel Pintos.

El ritmo festivalero y bien chayero llegó a continuación con Vitín Martoccia y su conjunto. El catamarqueño, oriundo de Chumbicha, es apadrinado por el productor riojano Hugo Casas, y precisamente aprovechó este festival para poner a consideración del público temas de un reciente trabajo musical que viene presentando en distintos festivales.

Este joven artista, siendo un niño aun, emprendió este camino de la música. Su trayectoria y su particular manera de interpretar las canciones románticas, lo ha convertido en uno de los artistas más convocantes en los escenarios de la provincia, Festival del poncho, Festival de Yokavil, Festival de la Mandarina, entre otros y además recientemente se presentó en el Chayero Sanagasteño.

Luego se presentó el Ballet Municipal, Ganadores de la Pre Chaya, sede Villa Unión. Se trata de un grupo dirigido por el profesor Darío Flores, conformado por pequeños artistas que van desde los 7 años hasta jóvenes de 27 años. Representaron la historia que realiza un viñador anciano y otro joven en su esforzada tarea que debe llevar a cabo en tiempo de cosecha.

Inconfundible y de gran nivel artístico, sumó a la noche chayera las canciones del grupo consagrado, Libre voz, que hace situar a La Rioja como una provincia que ha brindado al país, grandes cantores solistas, excelentes dúos y tríos, pero también, increíbles grupos vocales que son parte de un circuito de encuentros de grupos vocales que se realizan en todo el país.

Principalmente ritmos chayeros son los que aportaron Camilo Matta, Manolo Herrera, Carlos Nieto Ortiz, el Gringo Boix y Andrés Flores, quienes una vez más lograron el ensamble instrumental, en una actuación muy aplaudida por el público chayero.

La danza y la gracia nuevamente se hicieron presentes en el escenario con la participación de la pareja integrada por Guillermo Godoy y Celeste González.

“Hay carnaval de La Rioja, solo venís a tentar…”. Con ese clima de “El enharinao”, Canto Legüero desgranó una serie de canciones con ritmo chayero para sumar y aumentar el clima chayero ya instalado en el predio del chayódromo. Por supuesto “Carnaval en La Rioja”, la chaya saltada levantó una nube de harina, mientras la gente saltaba y gritaba.

La pausa de clima chayero la puso la voz de Raúl Minué que aportó con su repertorio de canciones románticas, logrando una vez más la aceptación del público festivalero.

EL PÚBLICO GRAN PROTAGONISTA EN LA CHAYA

Pasada la medianoche hizo su participación el Ballet oficial de la Chaya con la obra “Origen y Chaya”, que nuevamente alcanzó una actuación sobresaliente, ofreciendo un vestuario impecable y describiendo acabadamente nuestra fiesta ancestral, en el marco de una puesta que recibió el cerrado aplauso de los asistentes en el chayódromo.

Después la voz convocante de Homero Coronel Montes nuevamente resonó en el autódromo con ¡Salud América, Salud Argentina, Salud riojanos¡ La Rioja vuelve a chayar, repitiéndose lo vivido en la apertura de la primera noche, con el grito chayero unísono de los asistentes, mezclado con el aroma a albahaca y una nube de harina, que solo se iluminó con los multicolores fueros artificiales, que se abrazó al cielo estrellado asociándose a la Chaya de Oro.

Después Homero anunció la presencia en el escenario de Lapacho Dúo, dos copleros riojanos que trascendieron las fronteras de La Rioja, incluso llevando el folklore de la provincia al exterior. Tubo Moya y Gringo Gaspanello, talentosos intérpretes que marcaron sin lugar a dudas, un estilo particular en la manera de interpretar nuestro canto y que después de 10 años volvieron a presentarse como dúo.

Le siguió Kike Álamo, referente chayero por antonomasia ofreció un variado repertorio de canciones y no podía estar ausente la chaya, ritmo que hizo levantar al público que ofreció como reconocimiento su alegría traducida en gritos chayeros y un predio envuelto en una nube de harina.

“Aromas del Alma”, “Cantor”, “Nuestro Camino”, son algunos de los títulos de los discos que lleva grabados en su amplia carrera como solista. “Siento” su nueva placa discográfica, en la que incluyó canciones como Por Las Alamedas, Siento, Romance de Abril, febrero en San Luis y de Noche y Albahaca entre otras.

En una noche plenamente chayera llegaron Los Olivareños, bien riojanos, del popular barrio Los Olivares, salieron a recorrer los escenarios del país, estos cantores y guitarreros como Fernando, Carlos y Raúl Moreno, hermanados en la música además de la sangre, dejaron su sello en el chayódromo y fueron muy bien reconocidos por el público que les reclamaba otra, otra y otra.

Después subió al escenario Martín Molina Torres, presentando su banda de músicos, Del Martin Grupo, poniendo a consideración de la gente, ritmos chayeros.

María de Los Ángeles “La Bruja” Salguero, artista consagrada a nivel nacional, que festeja sus 35 años con la música ofreció un cuidado repertorio de canciones, que trajo como sorpresa a su padre Tino’ Salguero, con quien compartió escenario. Tras casi una hora de actuación fue ovacionada.

Un recital singular ofreció la riojana en su tierra, quien está precedida de numerosos galardones, entre ellos los premios más importantes de la música en nuestro país, como Konex, Gardel, hasta la consagración en el año 2017 del Festival Nacional de Folklore en Cosquín.

HISTORICO E INOLVIDABLE SHOW OFRECIO ABEL PINTOS

La larga espera terminó recién a las 2.20 de la madrugada de este sábado para los miles y miles de fans que llegaron al chayódromo con el solo propósito de presenciar el recital de Abel Pintos. Las plateas colmadas, al igual que la zona de ranchos, los alrededores del escenario de igual manera en procura de una foto o poder recibir un gesto del bahiense.

Canciones, tras canciones, como Revolución, Pájaro Cantor, Mariposa, Como Te extraño, Sin Principio ni Final, Sueño Dorado, que eran acompañadas por sus fans con brazos en alto, celulares encendidos, provocando hasta lágrimas de emoción en las más jovencitas, mientras desde el centro o la pasarela principal  del escenario N°1, Abel no se cansaba de agradecer el afecto del público.

Muy emocionado dejó el escenario después de casi dos horas de recital, cuando eran las 3.53 de la madrugada del sábado, pero para sorpresa y alegría de sus miles de fans, el bahiense volvió tras ser aclamado desde el chayódromo.

Dejó su camisa de colores para volver con camisa negra y saco al tono (que solo le duró minutos). No solo fue un cambio de atuendo, sino que le imprimió a su espectáculo el plus de un recital inolvidable, dejando toda su energía en el escenario.

No fue esta la primera vez que llegaba Abel Pintos a La Rioja, pero las más de 20 mil almas que llegaron al chayódromo recordarán éste como un show histórico que no podrán olvidar jamás.

En la continuidad del festival subió al escenario de la Chaya de Oro el grupo Kamba, integrado por Horacio de la Vega, Juan Carlos Brizuela, Jorge Calderazzi, Alberto Romero y Franco Páez, quienes le dan vida a este joven grupo de música popular de nuestra provincia.

Esta presentación les sirvió para poner a consideración del público su trabajo musical denominado “Entre Luceros y el Sol”, y que ya lograron hacerlo además en las principales ciudades del centro del país.

También se presentaron en el cierre de la jornada Los Cardenales y La Yapa. En el caso del primero de ellos, es un grupo que tiene un largo camino recorrido en los escenarios provinciales, chayas, zambas y canciones componen su repertorio, además grabaron hace unos días una zamba carpera que pertenece a Raúl Moreno. Mientras la formación Los Changos de la Yapa, oriundos de Sanagasta, también hicieron su valioso aporte al festival.