En la tarde del pasado viernes, ante un holgado marco de público, la Universidad Nacional de La Rioja celebró su acto de colación especial de la carrera de Medicina, con la entrega de 101 títulos a los flamantes graduados.

La ceremonia se concretó en la Sala Académica “Doctor Oscar Quiroga Galíndez”, de la Ciudad Universitaria, y fue encabezada por el rector de la Casa Altos Estudios, Fabián Calderón; quien estuvo acompañado por el vicerrector José Gaspanello, decanos, secretarios, directivos del Hospital Escuela y de Clínicas “Virgen María de Fátima”, demás autoridades universitarias, familiares de los graduados y público en general.

Tras el ingreso de las banderas de ceremonia y la entonación de los himnos nacional y provincial, el Rector procedió a tomar juramento a los nuevos graduados universitarios.

Posteriormente, en representación de los flamantes profesionales de la salud, Leo Grabauska, expresó: “Hoy, estamos culminando una etapa, pero esto sigue. Seguimos cargados de sueños y esperanzas de ser y hacer por nosotros y por los demás, todo lo que nos planteamos desde el primer día”. Asimismo, refiriéndose a los 70 años de la gratuidad universitaria, dijo: “como estudiantes de la universidad pública argentina, entendemos que el acceso a la universidad nos cambia para siempre como personas, nos permite creer que, sin importar donde hayas nacido o en qué condiciones, podemos ser dueños o dueñas de nuestro propio destino”.

Por su parte, la máxima autoridad académica emitió su discurso, resaltando que: “Entre los 101 graduados, el 80% son primeras generaciones de graduados en sus familias, el 75% son de otras provincias, el 5% corresponde a hermanos y hermanas de Latinoamérica, y el 20% son riojanos. Estos datos hablan de la importancia que tiene la universidad pública para formar y seguir transformando la vida de nuestras familias y de nuestra comunidad. Entendiendo además, que en esta graduación, el 60% son mujeres , lo cual habla de la importancia que tuvo y tiene ahora, en el marco de la gratuidad universitaria, el derecho de acceder a un título universitario que los transforma y nos transforma como sociedad”, afirmó.

Luego, dirigiéndose a los recientes profesionales, manifestó: “Es importante que la mirada de la patria no sea una mirada desde el individualismo, o pensando en la meritocracia personal o particular, en la jerarquía o prejuicios que muchas veces nos llevan a ser distante de las realidades que vivimos. Queremos una patria que pueda superar las desigualdades y la concentración de las riquezas, para que éstas lleguen al pueblo, a nuestras instituciones y a las universidades”. “Desde una mirada de universidad pública para todos y todas, es que soñamos que nuestros jóvenes sigan siendo comprometidos como lo hicieron hace 100 años los jóvenes reformistas; pero, sobre todo, porque hay un pueblo, una universidad y una sociedad que tiene esperanza en ustedes para seguir ampliando y conquistando los derechos que nos faltan”, finalizó.

Para culminar, llegó el momento más esperado y ansiado por los graduados y graduadas: de recibir sus respectivos diplomas.