• El comisario Valdés estaba a cargo de la delegación local desde mayo cuando se ordenó la purga de toda la cúpula de la fuerza por supuestos vínculos con bandas criminales10 de septiembre de 2019
El comisario Valdés recibió dos balazos y está en terapia intensiva
El comisario Valdés recibió dos balazos y está en terapia intensiva

El lunes por la noche emboscaron y balearon al jefe de la Policía Federal de Santa Fe en la autopista Buenos Aires – Rosario. El vehículo recibió al menos 10 disparos y el comisario Mariano Valdés fue trasladado a un hospital en Arroyo Seco con heridas en la ingle y en el hombro. Los investigadores del Ministerio de Seguridad de la Nación trabajan sobre dos hipótesis posibles: ataque narco o venganza por una purga en la cúpula de esa delegación.

El atentado ocurrió en el kilómetro 258 de la ruta, a la altura de Pavón, cuando una camioneta, en la que viajaban cuatro hombres encapuchados, se puso a la par del Ford Focus en el que se trasladaba el jefe de la Policía de Santa Fe y desde allí desataron una balacera contra el vehículo del comisario. Valdés salvó su vida prácticamente de milagro (está internado fuera de peligro).

Tras tomar conocimiento del ataque, la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, ordenó una profunda investigación. Las pesquisas trabajan sobre dos hipótesis posibles: atentado narco o venganza interna por la purga en la cúpula de la delegación local de la Policía Federal.

A principio de mayo, el por entonces jefe de la delegación Santa Fe de la Policía Federal, comisario Marcelo Lepwalts, y otros cinco policías fueron detenidos en el marco de dos investigaciones de la justicia federal local por el presunto tráfico de estupefacientes y adulteración de documentos públicos.

La justicia procesó a Lepwalts por sus vínculos con dos de los clanes del narcotráfico en la provincia y el jefe de la Policía Federal, comisario general Néstor Roncaglia, designó a Valdés con un objetivo claro: «No se va a esconder la basura abajo de la alfombra«.

La decisión de limpiar la cúpula de la fuerza podría ser una de las causas del ataque. Esta hipótesis toma fuerza luego de las declaraciones del fiscal federal Walter Rodríguez, quien denunció complicidad entre fuerzas federales y provinciales que operan en Santa Fe con organizaciones criminales. «Hay un nivel alarmante de corrupción institucional«, advirtió.

La otra línea de investigación tiene que ver directamente con los clanes familiares ligados al narcotráfico que operan en la provincia, principalmente en Rosario, y un claro intento de correr del camino a Valdés.

«Nosotros en Santa Fe hemos luchando contra todas las bandas criminales y esto puede ser parte de esta realidad», comentó Bullrich en declaraciones a la prensa local.

La ministra manifestó su preocupación por el atentado y ratificó su postura frente a las mafias. «Esto no parece ser un robo común. Vamos a ir a fondo en la investigación por la necesidad de frenar los ataques que intentan amedrentar a quienes conducen la lucha contra el narcotráfico en Santa Fe«, planteó.

En cualquiera de los dos casos, está más que claro que el ataque está relacionado con su tarea. Valdés quedó internado en el área de cuidados intensivos del Sanatorio Mapaci, luego de ser trasladado desde el hospital de Arroyo Seco en las últimas horas de esta mañana. «Está estable y fuera de peligro«, dijo Bullrich.