El mandatario pidió que el pueblo se organice «para defender la democracia». La oposición lo acusa de fraude y convocó una huelga general.

«Hemos garantizado el progreso económico, hemos garantizado la paz social, hemos garantizado la unidad del pueblo», afirmó el mandatario, mientras graves protestas sacuden el país desde que el tribunal electoral suspendió durante algunas horas el conteo de votos para luego dar un «cambio drástico» en las tendencias, según afirmó la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA). «Nuestro proceso es imparable», continuó al celebrar el «gran triunfo» del domingo 20 de octubre. Según Morales, «está en proceso un golpe de Estado» por parte de «la derecha con apoyo internacional» por el que declaró el «estado de emergencia». «No permiten el conteo del as elecciones, queman instituciones del estado», explicó, en alusión a los ataques registrados contra sedes del tribunal electoral que tuvieron lugar en varias ciudades, como Sucre o Potosí, luego de que se suspendiera el escrutinio provisorio durante varias horas. «Hasta ahora hemos aguantado y soportado con paciencia para evitar violencia», sostuvo y llamó a la población a «organizarse y prepararse» para «defender la democracia» que «ha costado sangre para recuperar». Evo afirmó que los cuestionamientos a los resultados electorales tienen un trasfondo «racista», y denunció que el paro general convocado en diferentes regiones del país «es político y un golpe de Estado». La oposición denunció un «gigantesco fraude»Este martes, el principal candidato opositor, Carlos Mesa, afirmó que » se está perpetrando un gigantesco fraude» y acusó a Morales de «robar la soberanía popular».