Guillermo Melano y Ricardo Molina padecen de insuficiencia renal crónica y plantearon la situación de incertidumbre que atraviesan los pacientes de diálisis, ya que las clínicas comunicaron que dejarán de realizarles el tratamiento a partir del 30 de noviembre por desigualdades entre los valores que abona APOS y los costos de los insumos que requieren las prácticas

En diálogo con Medios El Independiente, Melano expresó que “somos 120 pacientes de diálisis a los que se nos comunicó desde las clínicas que nos atenderán hasta el 30 de noviembre porque el dinero que les provee APOS sólo les alcanzará hasta esa fecha para comprar los insumos”.

“Voy al Centro de Nefrología ‘Sagrado Corazón’ tres veces por semana, cuatro horas, si no recibo la diálisis me muero, después de 33 años de aportar, de que me descuente religiosamente todos los meses, la obra social no tiene dinero para que me puedan atender”, dijo.

En ese sentido el paciente señaló que “les exigimos al gobernador de la Provincia, Sergio Casas, y al titular de APOS que respeten el derecho esencial que tenemos de vivir, no me interesa qué hicieron con la plata que me descuentan, a mí solo me importa mi salud, mi familia, esta es una situación muy cruel”.

Por su parte, Molina reiteró que “nos enteramos del problema a través de la Solicitada que publicaron las clínicas, APOS no nos informó nada, allí nos atenderán hasta el 30 de noviembre y a partir de esa fecha tendrán 30 días para reubicarnos, en nuestro caso nos derivarían al hospital donde hay solo siete máquinas”.

“Cuando firmó los convenios con las clínicas APOS debería haber garantizado nuestra atención porque yo pago la obra social, además de pensar en recuperarnos se nos suma esta preocupación, ya perdí un riñón porque me dejaron un mes sin medicación, ahora estoy de nuevo en diálisis y sin eso no puedo vivir”, concluyó con desasosiego.