El árbitro habia parado el partido por media hora cuando Independiente del Valle ganaba 1-0

Si al partido le hacía falta épica, si al marco que armó Colón le quedaba algo más por decorar, minutos antes de que comenzara la final de la Copa Sudamericana ante Independiente del Valle comenzó un fuerte temporal aquí en Asunción. El calor sofocante del día detonó en agua y viento.

La acción comenzó en tiempo y forma, pero a los 29 minutos ya con el equipo ecuatoriano en ventaja, al juez brasileño Rafael Claus no le quedó otra alternativa que detener la acción y esperar 30 minutos para ver si se podía seguir.

Hasta ahí, había sido el equipo del español Miguel Rodríguez el que imponía su juego, con muchos volantes con llegada, con tenencia de la pelota y buen manejo para salir desde el fondo.

Colón decidió esperar. Ya lo había anticipado Lavallén. Y buscó ser un reflejo de su gente, se dejó empujar cada vez que los más de 30 mil sabaleros se levantaban y hacían tronar la Nueva Olla.

El gol de Luis Fernando León, que entró solito en el corazón del área tras un centro que se fue cerrando desde la izquierda fue un mazazo para el equipo argentino, que, para colmo, cuando intentaba reaccionar encima lo frenó la lluvia.