La ministra de Desarrollo, Igualdad e Integración Social, Gabriela Pedrali se reunió este lunes con el ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo y sus pares de todo el país con el fin de coordinar la ejecución del Plan Nacional AlimentAR.

El encuentro se enmarcó en el Consejo Federal de Políticas Sociales y se  concretó en la sede de la Cartera Social nacional.

En la oportunidad, Pedrali celebró el carácter “federal” del Plan y la decisión de la Nación de aplicar este plan en forma inmediata porque “ataca un problema grave y que exige una respuesta urgente”.

El objetivo del Plan es garantizar que todas las personas puedan acceder y consumir alimentos saludables, con el fin de alcanzar, a mediano plazo, la soberanía alimentaria.

Tarjeta AlimentAr

La tarjeta AlimentAR  priorizará a mujeres embarazadas  y a niños y niñas de 0 a 6 años, a través de la entrega de tarjetas para uso exclusivo en la compra de alimentos.

Será entregada a madres y padres con hijos e hijas de hasta 6 años que reciben la Asignación Universal por hijo (AUH.) También a embarazadas, a partir de los tres meses, que reciben AUH y a familias que tengan un hijo o hijos con discapacidad y reciben la AUH.

Las embarazadas de más de tres meses y las madres con un hijo recibirán cuatro mil pesos mensuales y las madres que tengan más de un hijo recibirán seis mil pesos.

La tarjeta no permitirá extraer dinero en efectivo y no suplanta a ninguna de las políticas sociales existentes. Tampoco reemplaza a la AUH ni es excluyente con otros planes.

Con respecto a la tarjeta de alimentos, la ministra Pedrali informó que la Nación firmará un convenio con cada Provincia, que a su vez definirá a través de qué banco se abonará y la modalidad de distribución de las tarjetas a los beneficiarios.

Asimismo, agregó que la selección de los beneficiarios se hará mediante el cruces de datos con la Asignación Universal por Hijo (AUH) y el salario social complemetario.

El plan nacional surge de que en nuestro país el 60 por ciento de niños son pobres, el índice de pobreza a nivel nacional alcanza el 40 por ciento, que hay 1.500.000 jóvenes que no estudian ni trabajan y que la mitad de los chicos no va a la escuela secundaria. A esto se suma que el consumo de  leche disminuye todos los meses.

Microcréditos y trabajo

Otra  línea  del Plan contempla el otorgamiento de microcréditos, a tasas bajas, para la compra de máquinas, herramientas e insumos con el fin de beneficiar a unos cuatro millones de personas.

Asimismo se trabajara para vincular los planes sociales con el trabajo mediante acciones de capacitación.

Este eje se adecuará a la realidad de cada provincia y estará dirigida a la construcción a pequeña escala, la infraestructura básica como cordones cuneta y veredas, el reciclado, la producción de alimentos en fincas y pequeños emprendimientos, el sector textil y servicios como el cuidado de personas en domicilios. De esta manera, se pretende que los beneficiarios de los planes reciban capacitación y herramientas para realizar estas actividades productivas y de servicios a pequeña escala.

La implementación de esta línea se hará sobre la base de datos del Salario Social complementario y el Programa “Hacemos futuro”.

Infancia y juventud

En materia de niñez, se brindará apoyo a los Centros de Primera Infancia existentes y se trabajará en un Plan para mejorar la situación social de jóvenes de 18 a 24 años que no estudian ni trabajan, y a quienes realizan estas actividades.

El Plan Nacional también impulsará las economías locales mediante el apoyo a la economía social. Esta línea se ejecutará a través de “un gran esquema de políticas y perfiles productivos” adecuados a cada territorio, dijo la ministra.