Lo anunció el mismo presidente de Brasil a través de su cuenta en Facebook

Con un corte de mangas, el presidente Jair Bolsonaro anunció hoy que el examen sobre coronavirus le dio negativo, en medio de una jornada que tuvo en vilo a Brasil y a Estados Unidos, por el temor de que también se hubiera contaminado el mandatario Donald Trump, en virtud de que ambos cenaron el sábado pasado juntos, en el estado de Florida.

Por Facebook, Bolsonaro informó sobre el negativo para Covid-19 mostrando una fotografía de hace dos semanas haciendo un corte de mangas a los periodistas.

Lo hizo luego de que la cadena Fox News de Estados Unidos, aliada a Trump y amigable con los Bolsonaro, dijera que el mandatario brasileño tenía el coronavirus citando como fuente nada menos que a su hijo Eduardo Bolsonaro, diputado y activista confeso del mandatario estadounidense.

Pocos minutos después del anuncio, Bolsonaro escribió en otra red estadounidense, Twitter, en mayúsculas: «NO CREAN EN LOS MEDIOS FAKE NEWS! SON ELLOS LOS QUE NECESITAN DE USTEDES!».

Bolsonaro dijo que el test que le hicieron en el Hospital de las Fuerzas Armadas de Brasilia dio negativo, aunque existe un enfermo de coronavirus en el gabinete, el secretario de Comunicación, Fabio Wajngarten.

El funcionario dio positivo al bajar del avión que compartió con Bolsonaro el martes, cuando ambos volvían de una gira por Miami junto con otros seis ministros y la primera dama. Todos el sábado compartieron en la residencia de Trump Mar-A-Lago una cena.

El resultado que Bolsonaro divulgó fue festejado en el gobierno, sobre todo porque el Poder Ejecutivo traba una batalla política contra el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, quien criticó al ministro de Economía, Paulo Guedes, «por tener un plan mediocre» para enfrentar la «coronacrisis» que arrastró a la Bolsa de Valores de San Pablo a la peor caída del siglo ayer, de casi 15 por ciento y una devaluación de 18% en lo que va del año.

Guedes dijo que espera presentar en 48 horas un plan para destinar recursos al área de salud, en medio del ajuste que realiza el gobierno, preparando las reformas tributaria y administrativa, esta última tendiente a reducir el salario piso y techo de los futuros empleados públicos.

Dos minutos después de la manifestación de Bolsonaro, la primera dama, Michelle Bolsonaro, puso en Instagram: «Resultado negativo de coronavirus para la familia y los empleados. Gracias por las oraciones».

Hasta ahora no se ha informado de ningún otro funcionario con coronavirus: incluso hoy todo el gabinete se reunió en Brasilia para crear un comité de crisis frente a la próxima semana.

En Río de Janeiro, unos 600.000 alumnos de la educación primaria no tendrán clase en virtud de la decisión frente al coronavirus tomada por el alcalde Marcelo Crivella, un pastor de la Iglesia Universal aliado de Bolsonaro.

El test de Bolsonaro quedó envuelto en la polémica sobre todo porque su hijo Eduardo, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la cámara baja, fue citado como fuente de FoxNews Estados Unidos de que el examen había salido positivo.

«No hablé con nadie de la prensa sobre un resultado positivo, hasta porque esa información nunca me llegó», dijo.

El periodista de Fox News John Roberts dijo que el diputado Eduardo les había dicho que dio positivo y que luego cambió su versión. Lo mismo había hecho el diario carioca O Dia, que había alertado a la opinión pública sobre un positivo.

El jueves por la noche, Bolsonaro dio una cadena nacional pidiendo a sus seguidores de extrema derecha postergar una protesta convocada por empresarios para el domingo para pedir el cierre del Congreso y el Supremo Tribunal Federal, supuestamente obstáculos en la gobernabilidad.

Antes había aparecido por la plataforma estadoundiense Facebook con barbijo, al lado de su ministro de Salud, Luiz Mandetta.

Bolsonaro se encuentra dentro del grupo de riesgo, ya que tiene 64 años y en 2018 recibió un atentado a cuchillo en el estómago que lo retiró de la campaña electoral que finalmente venció.

En Florida, antes de partir hacia Brasil con el funcionario contaminado, Bolsonaro había dicho que el coronavirus era una «fantasía inflada por los grandes medios»