¡Cómo pasan los años! ¿Verdad? Volando. Y cuando quieras darte cuenta tendremos rodando por las calles vehículos como el Renault Morphoz. A este prototipo pudimos verlo hace unos pocos días, lástima que al final se cancelase el Salón de Ginebra, porque iba a estar allí. Pero el concept francés tiene mucho que descubrir incluso sin poderlo tocar ni tenerlo cerca. Así que hoy te voy a contar varias cosas que Renault ha hecho bien con el Renault Morphoz. Cosas que nos harán la vida más fácil. Al fin y al cabo se trata de eso, ¿no?

¿Qué tiene de bueno el Renault Morphoz?

Es raro, no voy a negarlo. Que un coche se estire y acabe midiendo hasta 40 cm más es casi brujería. Pero el Renault Morphoz lo hace. Para eso utiliza la futura plataforma modular eléctrica CMF-EV. De esta manera, en función de si su carrocería está ‘desplegada’ o no, estaremos ante la forma Travel o la City. En su variante larga llega hasta lod 4,80 m de longitud, lo cual supone ya un espacio interior bastante respetable. Tanto que la distancia entre ejes crece desde los 2,73 hasta los 2,93. Así que al menos en modularidad, cumple.

Las puertas se abren de manera suicida y como los asientos son individuales tanto en la fila delantera como en la trasera disponen de una base giratoria para poder mirar a la cara al resto de ocupantes del Renault Morphoz.

No obstante, quizá lo mejor del modo Travel del Renault Morphoz sea su extensión de autonomía. Con este estiramiento de la carrocería también aumenta la capacidad de almacenar baterías, consiguiendo recorrer hasta 700 km sin tener que pararte a recargar electricidad. Para ello, claro, hay que visitar una estación específica. Además, puede proporcionar energía a otros coches, a bicicletas e incluso a hogares. Hoy por mí, mañana por tí.

Tampoco puedo dejar pasar que tiene un nivel 3 de conducción autónoma. En cualquier caso, el conductor cuenta con un volante de ciencia ficción que incluye una pantalla de 10,2 pulgadas en el centro. Igualmente, este salón rodante se puede convertir en eso, en un salón. Las puertas se abren de manera suicida y como los asientos son individuales tanto en la fila delantera como en la trasera disponen de una base giratoria para poder mirar a la cara al resto de ocupantes del Renault Morphoz.

Hazte a la idea que el futuro de la movilidad pasa por coches como este. A lo mejor (o mejor dicho, seguro) no es tan estimulante como pisar el acelerador y escuchar la melodía de un V12 mientras sientes su empuje y el olor a gasolina entra hasta en el habitáculo. Pero hay que reconocer que la tecnología de un vehículo de este tipo impresiona, y mucho.

Este artículo fue publicado en Top Gear por Víctor Delgado.