Es una de las ciudades más afectadas y supera los 14 mil muertos. El país tiene casi 800 mil contagios. 

Estados Unidos es el país más afectado por el coronavirus. Desde que se desató la pandemia lleva casi 800 mil casos y más de 40 mil víctimas fatales. En ese contexto, la ciudad de Nueva York se transformó en el centro de los contagios. Allí, en Staten Island, los funerales tuvieron que transformarse a la fuerza: las personas que pierden a sus familiares los despiden desde sus autos mientras el responso religioso se sigue desde un celular. Un equipo periodístico de la agencia Associated Press recorrió el cementerio de Mount Richmond, en donde la mayor cantidad de entierros que hay es por pacientes que tuvieron Covid-19. «Hay una tristeza terrible. Si no fuese por esto, estarían vivos, algunos sanos, otros no tan sanos. Pero estarían vivos», comentó el capellán del lugar, Shmuel Plafker. Mount Richmond está dirigido por la Asociación Hebrea de Entierros Gratuitos, que oficia los entierros de personas judías que mueren con pocos recursos económicos. Para poder llevar adelante los procedimientos, un grupo de personas se encarga de preparar a los cuerpos que llegan, lavan cuidadosamente los cuerpos según dictamina la ley judía, y luego les ponen una mortaja blanca. La Torá dictamina que se haga lo antes posible, algo que en estos días es un desafío mayor. Cuando los cuerpos ya están preparados, el capellán recibe la lista de las ceremonias que va a dirigir durante el día. En casi todas se repite una misma palabra, que hasta hace cuatro meses era inexistente: «Covid». Los cambios mas notables son la acumulación de casos, la rapidez con la que se tienen que llevar adelante los oficios religiosos y la prohibición de acercarse a las tumbas por parte de los familiares para evitar contagios. En muchos casos, incluso, no hay nadie presente en ese momento tan especial. Quienes eligen estar allí solo pueden quedarse en sus autos y escuchar, a través de un celular, las palabras del rabino, en este caso, mientras dure la ceremonia.