El jefe de sala de coronavirus del Hospital Muñiz denunció que el consorcio del edificio en el que atiende de forma privada le prohíbe el ingreso a los médicos

Un médico infectólogo, y jefe de sala de coronavirus del Hospital Muñiz, denunció ante la Asociación de Médicos Municipales de la Ciudad de Buenos Aires, que le prohibieron el ingreso al edificio en el cual tiene su consultorio privado.

Desde la Asociación le informaron que la misma situación se repitió en otros consorcios porteños, donde argumentan que las atenciones en consultorios privados aún no están permitidas.

En el edificio Rubén Solari atiende de forma particular a afiliados de Pami y trabajan otros 20 profesionales más. Según pudo saber el médico, “parte del consorcio no está de acuerdo con la medida, pero otra parte, que son adultos mayores que están en el consejo de administración, sí”.

“Yo soy jefe de una sala de coronavirus en el Hospital Muñiz, tengo todos los conocimientos de cómo se tiene que actuar en protección personal y al personal para esto. No voy a dejar que pase algo. Estoy especialmente fijándome en eso, y la verdad que, como le dije a la administradora, es más factible contagiarse yendo a la panadería que adentro del edificio”, dijo Solari.

En la nota dejada por la administradora del consorcio indican que “se deberán cumplir y hacer cumplir las normas emanadas del Poder Ejecutivo Nacional y del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires”.

“Según la legislación vigente solo se permitirá el ingreso al edificio de los propietarios e inquilinos que habiten el edificio, personal de mantenimiento propio del edificio y externo acompañado por personal del edificio”, agrega.

“Solo podrán ingresar odontólogos y sus correspondientes ayudantes y pacientes que deban hacer tratamientos de urgencia. Todos ellos deben dejar acreditar nombre y apellido del profesional interviniente, día y hora del tratamiento”, sostienen.

Y detallan que “queda terminante prohibido el ingreso y circularización de cualquier otra especialidad que no sea la antes dicha, y para lo que adjunto normativa expresa de los Gobiernos Nacional y de Ciudad. Los consultorios de otras especialidades no están autorizados por ahora”.

Solari indicó que “desde un principio, Pami nos obligó a continuar la atención porque siendo los adultos mayores la población más vulnerable frente a esto que está pasando y frente a ansiedades y necesidades de los afiliados, nos dijo que no podíamos dejar de atender, que teníamos que seguir con los recaudos necesarios”, explicó. Muchas de esas consultas se hacen por correo electrónico o WhatsApp.

“La normativa del Gobierno dice claramente que se puede seguir atendiendo a quienes tienen enfermedades crónicas. Si no, porque no tienen coronavirus estaríamos dejando abandonados a los hipertensos, a los anticoagulados, a los que reciben tratamiento oncológico, a los que tienen diabetes, por ejemplo. Pero hay que seguir atendiéndolos. No es que de repente hay una epidemia de salud”.

Fuente: Minuto Uno