El pastor imponía sus manos sobre los contagiados con coronavirus y oraba con ellos sin tener en cuenta que más tarde podía contagiar a alguien más

Frankline Ndifor, un pastor que trabajaba en la iglesia Kingship International Ministries, en Camerún, murió a causa del coronavirus, luego de que asegurara podía curar milagrosamente la enfermedad.

El religioso incluso aseguraba que sus manos podían sanar a los contagiados, y que por eso varios fieles se aglomeraban en la puerta del centro.

El pastor imponía sus manos sobre los contagiados con coronavirus y oraba con ellos sin tener en cuenta que más tarde podía contagiar a alguien más.

Esto lo hacía con el supuesto fin de curarlos de la enfermedad y posiblemente desde esos encuentros, él mismo se habría contagiado.

Fuente: Telefe Noticias