La política nunca tuvo Cuarentena

Esta semana se supo que las empresas que venden por internet tuvieron un crecimiento de un 70%, lo que nos hace deducir que este año no fue malo para todo el mundo. Una pandemia que dejó a muchos en la calle pero por otro lado permitió a otros sectores afianzarse hasta ubicarse en la escena principal.
Un tiempo que obligó a los funcionarios y dirigentes establecer una tregua y dejar sus apetencias de lado para abocarse a trabajar mancomunadamente en el beneficio de todos y con un solo mensaje: #quedateencasa.
En realidad ninguna Cuarentena congeló la discusión política y el armado de nuevos espacios.
En ese sentido se ha generado una brusca interna en el seno del oficialismo donde ya comienzan a aparecer los carteles con el resultado del «Quintelómetro», un dispositivo que mide quien es más fiel al líder máximo del momento.
Lo cierto es que siempre el fruto cae por su propio peso y por más proclamas lo que pesan son los hechos.
En Sanagasta la última elección proclamó al joven Sbiroli como intendente con experiencia como diputado Provincial y funcionario del ex Intendente Aparicio.
Con la llegada del nuevo gobierno los ganadores se posicionaron y los derrotados debieron volver al llano y aguantar la furia del rival.
El poder puede cegar al líder y genera autoritarismo. Es el desafío que tiene hoy el nuevo gobierno de la villa veraniega y evitar caer en imagen con miras a la próxima afrenta, porque en política Siempre hay revancha.
Esta semana el Ex Concejal David Cortez mantuvo una reunión política con uno de los más cercanos al espacio del oficialismo provincial como lo es Ramón Vera, y marca una construcción desde y hacia Sanagasta para el futuro próximo y no tan próximo. Como dijimos, la política no tuvo Cuarentena y aquellos que entierran enemigos muchas veces terminan sorprendidos con dirigentes que construyen desde el llano y sumando paso a paso. Este puede ser el caso de otro joven dirigente como Cortez, dispuesto a demostrarle a su pueblo la predisposición para poner el hombro por Sanagasta. La dirigencia no debería subestimar a nadie porque ya está el dicho: «Cocodrilo que se duerme… es cartera.»