el país irá a las urnas en el momento en que los contagios están en alza, superando los 800 diarios, cuando un mes atrás estaban en torno a 300.

Las autoridades prometen tomar todas las precauciones, pero los especialistas saben que la acumulación de personas en los centros de votación puede dar lugar a episodios de superpropagación.

Fernández, que se presenta como candidato de su nuevo partido, la Fuerza del Pueblo, enfrentará a su esposa, la vicepresidenta Margarita Cedeño, que es la compañera de fórmula de Gonzalo Castillo, el postulante oficialista. El gran beneficiario de los múltiples problemas que enfrenta el gobierno, acosado también por denuncias de corrupción, es Luis Abinader, candidato del Partido Revolucionario Moderno, que lidera cómodo las encuestas tras haber contraído Covid-19 y recuperarse.

El candidato oficialista Castillo, por su parte, ha recorrido el país junto a su equipo de campaña –en el cual se cuentan funcionarios del gobierno de Medina–. Pero sus reuniones con seguidores han tenido aforos limitados.

“Ponte tu mascarilla y sal a votar” es el eslogan de una pieza publicitaria de la autoridad electoral. Para garantizar la celebración de las elecciones, el Gobierno ha congelado el plan de reapertura de la economía y ha anunciado multas de hasta 1.700 dólares para los que no se pongan la mascarilla en la calle. También ha redoblado la campaña para generar conciencia en la población, llegando al extremo de difundir imágenes de calaveras y de tumbas, para recordar que el coronavirus mata.

El movimiento apartidista Participación Ciudadana, capítulo dominicano de Transparencia Internacional, ha acusado al Gobierno de tratar de “sembrar el terror” con esta campaña. La intencionalidad sería política: el supuesto propósito de fomentar la abstención, dado que las encuestas sitúan como favorito a Abinader.

FUENTE: INFOBAE