Lo aprobó el consejo superior de la universidad nacional de Tierra del Fuego.  Alika Kinan fue la primer víctima que querelló no solo a sus proxenetas sino al estado. Dicen que es el fin del mundo, pero es el comienzo de todo , dijo Alika Kinan al presentar el proyecto de Cupo Laboral para Víctimas de trata con Fines de Explotación Sexual en la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. El Consejo Superior aprobó por unanimidad esta propuesta inédita en el mundo.

Alika fue rescatada de un cabaret en 2012, después de ser explotada sexualmente durante años en la provincia de Tierra del Fuego. Fue la primera sobreviviente que querelló no sólo a sus proxenetas sino al Estado por no protegerla. En el juicio, el tribunal condenó a siete años de prisión al dueño del cabaret y dispuso que la municipalidad de Ushuaia tenía que indemnizarla. Desde que fue rescatada Alika se volvió una defensora de los derechos de las sobrevivientes de este delito. Actualmente dirige el Programa de Estudios, Investigación y Formación de Trata y Explotación de Personas de la Universidad de San Martín. Asistencia, formación y empleo son los principales reclamos que lleva adelante. Este proyecto es resultado de esas demandas. La incorporación del cupo permitirá el reconocimiento de los derechos laborales a las mujeres que han sufrido la violencia sistemática sobre sus cuerpos como así también el accionar sobre la deuda histórica del Estado frente a esta temática que vulnera la integridad de los cuerpos y viola los derechos humanos se lee en los argumentos del proyecto, pensado por el equipo de Protocolo de Actuación para Situaciones de Discriminación por Género y/o Violencia de Género de la UNTDF, junto a feministas y expertas en el tema. Según datos del Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento a las Víctimas Damnificadas por el Delito de Trata, se rescataron casi 15 mil personas en la última década: el 42% eran víctimas de explotación sexual, unas 6.000 mujeres.

Si bien existe asistencia inmediata una vez que las mujeres son rescatadas, falta seguimiento y acompañamiento luego de las primeras instancias en que se toma contacto con la justicia –plantea el proyecto-. Pasar por una situación de explotación sexual es devastador para las víctimas; muchas veces no pueden reconstruir su vida laboral de forma inmediata.

Consideramos indispensable una política de asistencia para las víctimas de este delito, que incluya un soporte económico que les permita construir un proyecto de vida alejado de las redes de explotación -sigue el texto-. El proyecto de vida, principalmente el proyecto relacionado con oportunidades laborales, es de vital importancia para combatir el delito de trata con fines de explotación sexual, ya que frecuentemente las víctimas no tienen antecedentes laborales o formación que les permita insertarse en el mercado laboral.

Al menos el 2% del total de puestos de la universidad debe ser para víctimas de trata con fines de explotación sexual con el fin de promover la igualdad real de oportunidades en el empleo público. Y sostiene que la universidad se compromete a la capacitación y formación adecuada para el puesto al cual aplican, sin que la capacitación o títulos sean un impedimento para ser insertadas en el mercado laboral.

El proyecto detalla que habrá articulación con la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (DOVIC) y la Procuraduría para el Combate de la Trata y Explotación de Personas (PROTEX), que depende del Ministerio Público Fiscal, para determinar las personas que están siendo asistidas en Tierra del Fuego.

Para presentar el proyecto, esta semana hubo un encuentro, en el que participó el Rector de la UNTDF, Juan Castellucci. Todo mi reconocimiento a la universidad, que acaba de dar un paso gigante al reconocer a las personas víctimas de trata. Es una acción absolutamente pionera, creo que es la primera vez que ocurre, no sólo en el ámbito universitario y esto contribuye decididamente a la lucha por abatir el flagelo de la trata. Es una contribución para erguir a todas las mujeres víctimas de trata y hacerlas salir de esas cárceles ominosas , sostuvo la socióloga e historiadora Dora Barrancos. 

Estamos ampliando derechos. Este proyecto ayuda a acortar las brechas de las desigualdades, porque es un proyecto inclusivo y democrático, ojalá tenga alcance nacional , dijo la senadora Eugenia Duré.

Marcelo Colombo, al frente de la PROTEX, calificó al proyecto como nuclear, central, importantísimo. Es un antes y un después. Una de las demandas más fuertes que existe a nivel internacional y nacional es la asistencia a largo plazo, porque las políticas actuales de asistencia a largo plazo no están sirviendo, y este proyecto se trata justamente de esto. Este proyecto es pionero, están haciendo historia , aseguró quien fue fiscal general del juicio de Alika. 

Malena Derdoy, de la DOVIC, también habló de ampliación de derechos, sostuvo que el Estado sigue ignorando o tutelando a las víctimas, y que lo importante en realidad es escucharlas, que sean las protagonistas y resaltó el peso de la autonomía.

Desde México, Rita Hernández, directora de Políticas para Latinoamérica de Rescue Freedom, explicó que las sobrevivientes son víctimas de un delito de lesa humanidad , y que el proyecto de cupo toca uno de los puntos más olvidados, que es la inserción en el mundo laboral, porque sin educación y empleo el proceso queda trunco.

Maricel Eiriz, psicóloga, docente, investigadora de UNTDF, habló de lo que cuentan las víctimas, que se autoconvencen que no saben ni pueden hacer otra cosa, porque fueron llevadas a devaluarse, descalificarse, al ser transformadas en objetos de consumo. Es muy penoso para las víctimas salir adelante. El cupo laboral es necesario no sólo en la universidad sino en el ámbito público , concluyó.

Desde 2008 tenemos una ley de Trata que promete vivienda, trabajo, asistencia psicológica y social para las sobrevivientes, pero nada de esto se cumple. Se usa a las víctimas para que cuenten y den sus testimonios en la Justicia pero después no se les da nada, aseguró Alika al cierre del encuentro.

Qué políticas reparatorias tiene el Estado? Desde 2008 podría haber dado un cupo laboral, pero nosotras siempre somos las más relegadas. Se necesita voluntad política. Este proyecto es sobre justicia social, son medidas auténticas y reales para mujeres que han sido explotadas. No necesitamos sólo política criminal para atrapar proxenetas sino también el acompañamiento, para devolverle sus derechos a las víctimas sobrevivientes -concluyó Alika-. Cuando no tenés curriculum, cuando no tenés derechos, tiene que estar el Estado para reparar, el cupo laboral es un derecho.