Los crímenes de lesa humanidad son los actos inhumanos tales como el asesinato, el exterminio, la esclavitud, la deportación o las persecuciones contra cualquier población civil por motivos sociales, políticos, raciales, religiosos o culturales perpetrados por las autoridades de un estado o particulares que actúen por instigación de dichas autoridades con su tolerancia.

El sentido de la expresión «de Lesa Humanidad” apunta a subrayar la gravedad del crimen revelando que no se afrenta a un un individuo sino a la especie humana como tal.

                                 Son delitos o crimenes que atentan contra los derechos humanos y que resultan imprescriptibles a la luz de las normas legales vigentes. Ley  26200 que implementó el estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional.

                                  A partir de esta definición y los escritos sobre este General de La Nación, realizados a partir de documentos oficiales, como los expresados  por numerosos autores y especialmente de la documentación  presentada, por José  Hernández  en un folleto titulado La Vida del Chacho el 1 de diciembre de 1863 en EL Argentino de Paraná, o la importante y olvidada obra,  de Gregorio Manuel Mercado,  La Degollación del Chacho en el primer centenario de su asesinato, como también la obra de Dardo de la Vega Díaz, Mitre y el Chacho. Y hasta la misma obra de Sarmiento sobre El Chacho escrita en 1865. Surge en forma inequívoca que el asesinato del Chacho  y de la persecución y muerte de muchos de sus seguidores,  fue un CRIMEN DE LESA HUMANIDAD,  como lo estableció en 1863,  José Hernández, “Peñaloza no ha sido perseguido. Ni hecho prisionero. Ni fusilado. Ni su muerte ha acaecido el 12 de Noviembre. Lo vamos a probar evidentemente, y con los documentos de ellos mismos. Todo eso es un tejido de infamias y mentiras, que cae por tierra al más legítimo examen de los documentos oficiales  que han publicado sus asesinos. Ha sido cosido a puñaladas en su propio lecho, y mientras dormía, por un asesino que se introdujo en su campo en el silencio de la noche; fue en seguida degollado, y el asesino huyo llevándose la cabeza.

Esa es la verdad, pero todo esto ha ocurrido antes del 12, de que hablan las notas oficiales. Los partes y documentos confabulados mucho después del asesinato con el solo objetivo de extraviar la opinión del país, incurren en contradicciones estúpidas”.

“LA PROVIDENCIA NO HA QUERIDO QUE SEMEJANTE CRIMEN QUEDARA OCULTO, NI SUS AUTORES DESCONOCIDOS, PORQUE NO QUIERE QUE QUEDE IMPUNE”.

                        Como dice  Gregorio Manuel Mercado, “La gravitación de una obra solo es efectiva cuando interpreta sentimientos de justicia y cuando esta escrita con honradez de pensamiento y con probidad de espíritu. El prestigio de un escritor, no cerrara nunca por tiempo indefinido el camino de la verdad. Para la obra de Sarmiento llega la hora de la revisión. Los hechos ciertos, los documentos escritos, la verdad, honrada y lealmente comprobada, han de tener mas positiva influencia en el concepto de las generaciones que las obras de la fantasía y que las opiniones siempre interesadas de los propios actuantes”.

                         En la sesión del 8 de julio de 1875 del Honorable senado de la Nación, Sarmiento presenta una ley de amnistía para los autores de la muerte del Chacho y pretendía su aprobación sin discusión, pero es la valiente actitud del sanjuanino RAWSON, que no se mostro partidario del encubrimiento de hechos tan repudiables, y decía en esa memorable sesión… “Yo no soy de los que piensan, señor, que en cuestiones de esta magnitud el silencio o la reticencia son mejor camino para darles satisfactoria solución: creo, por el contrario, que, cuando mas trascendental es el asunto, sobre todo en el terreno de la política, tanta mas franqueza, tanta mayor sinceridad y tanta mas verdad deben presidir en la discusión”. Dando cuenta de las actuaciones de su comprovinciano Sarmiento, cuando fue nombrado Director de Guerra originando fusilamientos y el crimen del Chacho. “Esto de cortarle la cabeza a un hombre que se toma prisionero, indefenso, es una irregularidad, y cita el  comunicado que Sarmiento envía a Mitre y le decía… “El Chacho ha sido perseguido, ha sido alcanzado en Olta e Irrazabal le ha cortado la cabeza. Yo he aplaudido el hecho precisamente por la forma”. Pero cuando no tenia mas defensa  y no podía  continuar con la mentira de detener la verdad histórica, se defiende haciendo una “confesión de parte” leyendo la carta de Mitre …”Digo a Usted en esas instrucciones que procure no comprometer al gobierno nacional en una campaña militar de operaciones; porque, dado los antecedentes del país y las consideraciones que le expuesto en mi anterior carta, no quiero dar a ninguna operación sobre La Rioja el carácter de una guerra civil: Quiero hacer en La Rioja una guerra de policía. La Rioja es una cueva de ladrones, que amenaza a los vecinos, y donde no hay gobierno que haga ni la policía de la provincia.

Declarados ladrones los montoneros, sin hacerle el honor de considerarlos como partidarios políticos, ni elevar sus depredaciones al rango de reacción, lo que hay que hacer es muy sencillo…..” y terminaba Sarmiento… “Aquí esta Bartolomé Mitre todo establecido con claridad, con determinación, corroborando, explicando lo anterior, para que no haya duda del plan que se me encomendó seguir” ….Puede ser el plan de los vándalos a mas de los objetos especificados antes, destruir las fuerzas que estén en La Rioja; bandidos, vándalos ,asesinos, son las palabras que acompañan al nombre de los cabecillas, porque eso comporta la manera como se ha de hacer la guerra” y luego afirma que cuando fue el asesinato del Chacho …”Hacia seis meses que yo no tenia nada que ver con la guerra” Era el general Paunero el jefe de las fuerzas.

                        Cuantas mentiras  del “zar de la mentira” como lo describió Alberdi para tapar el crimen mas horrendo de nuestra Patria y como dijo  José Hernández  “Los salvajes unitarios están de fiesta. Celebran en estos momentos la muerte de uno de los caudillos más prestigioso, más generoso y valiente que ha tenido la Republica Argentina. El Partido Federal tiene un nuevo mártir”.

                      Todo esto pretende ser una pequeña introducción,  a todo lo que se puede argumentar para iniciar el proceso de declarar a ciento cincuenta años del asesinato del General de la Nación,  Ángel Vicente Peñaloza como un Crimen de lesa humanidad.

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA

El Chacho Dos miradas, José Hernández – Domingo F. Sarmiento. Colección Los precursores dirigida por Pedro Orgambide. Editora Ameghino. 1999

La Degollación del Chacho; Gregorio Manuel Mercado; Editorial  Teoría. 1966

Mitre y el Chacho; Dardo de la Vega Díaz; Grafica Testori. 1939.

Los Coroneles de Mitre; Ricardo Mercado Luna; Editora Alcion. 2006