El dramático hecho sucedió en la zona conocida como «Los Chañaritos», ubicada en la localidad de Ñoqueve a 22 km de la ciudad de Chepes.

Un cortocircuito en un freezer generó un incendio de grandes dimensiones en su vivienda. Las llamas arrasaron con la cocina, comedor y dormitorio y una familia completa casi muere calcinada.

Una mujer con dos hijos de 4 y 9 años, nena y varón, respectivamente sufrieron intoxicación por inhalación de monóxido de carbono y debieron ser asistidos con oxigeno en el hospital Luis Pasteur de la ciudad de Chepes, según pudo saber el diario digital El Cronista.

El héroe fue su marido, quien logró despertarse cuando las llamas avanzaban hacia el dormitorio. En ese instante trató de despertar a sus hijos y a su esposa y al darse cuenta que estaban dormidos e inconscientes, en medio de la desesperación los levantó en sus brazos y los sacó del lugar, luego se enfrentó con el incendio y comenzó a combatirlo, pero las pérdidas fueron totales.

Jesica Espinoza, la mujer con sus hijos menores, quienes quedaron atrapados entre las llamas, relató lo sucedido: «Nos fuimos a dormir promediando la hora 22 y la 1 de la mañana un fuerte ruido en el techo despierta a mi marido, pensó que estaba temblando, pero luego se dio cuenta que se estaba incendiando la vivienda y como no podía despertarnos, nos sacó dormido, luego nos puso agua en la cabeza hasta que despertamos y recuperaron la conciencia. Estábamos perdidos y desorientados», indicó.

En relación al siniestro, la mujer comentó que «los Bomberos Voluntarios llegaron cuando ya estaba todo apagado».  No obstante lograron llegar al hospital de Chepes por oxigeno, porque les faltaba el aire y no podían respirar.

«Tuve que volver varias vences al hospital de Chepes porque necesitaba oxígeno», comentó Jesica y agregó que «me hicieron placas radiográficas y se observa humo en mis pulmones».

 La familia perdió todo y ahora viven en una vivienda en construcción, sin puertas ni ventanas.