Joe Biden vs Vladimir Putin: cómo y por qué va a crecer el conflicto entre Estados Unidos y Rusia con el cambio de mando en Washington

Joe Biden vs Vladimir Putin: cómo y por qué va a crecer el conflicto entre Estados Unidos y Rusia con el cambio de mando en Washington

diciembre 26, 2020 Desactivado Por redactor

A diferencia de Donald Trump, que evitó siempre criticar al mandatario ruso y hasta lo elogió públicamente, el presidente electo ha sido muy duro con él y tiene objetivos de política exterior que chocarán con los suyos

Joe Biden vs Vladimir Putin: cómo y por qué va a crecer el conflicto entre Estados Unidos y Rusia con el cambio de mando en Washington

A diferencia de Donald Trump, que evitó siempre criticar al mandatario ruso y hasta lo elogió públicamente, el presidente electo ha sido muy duro con él y tiene objetivos de política exterior que chocarán con los suyos

Vladimir Putin y el entonces vicepresidente de los Estados Unidos Joe Biden durante su reunión en Moscú el 10 de marzo de 2011 (REUTERS/Alexander Natruskin)Vladimir Putin y el entonces vicepresidente de los Estados Unidos Joe Biden durante su reunión en Moscú el 10 de marzo de 2011 (REUTERS/Alexander Natruskin)

Joe Biden recorrió con la vista el despacho de Vladimir Putin en el Kremlin y sonrió. “Es increíble lo que puede hacer el capitalismo, ¿no? ¡Qué magnífica oficina!”, le dijo a quien en ese momento era primer ministro de Rusia, que respondió riendo.

Era marzo de 2011 y la visita del vicepresidente a Moscú se enmarcaba en uno de los tantos experimentos fallidos de la política exterior del gobierno de Barack Obama: el “reseteo” de relaciones con Rusia. Putin le había delegado formalmente la presidencia a Dmitry Medvedev en 2008 —para cumplir con la Constitución que reformaría en 2020 para no tener que volver a tomarse la molestia—, pero seguía siendo el jefe de Estado de hecho.

Biden, quizás no muy convencido de las probabilidades de éxito de la estrategia de Obama hacia Rusia, se acercó entonces a Putin y le dijo: “Primer Ministro, lo estoy mirando a los ojos y… no creo que tenga alma”. Lejos de ofenderse, el ex KGB se entusiasmó con la franqueza de su interlocutor. “Nos entendemos el uno al otro”, le contestó con picardía.

La anécdota la contó Evan Osnos, biógrafo del presidente electo de los Estados Unidos, en un artículo publicado en 2014 en The New Yorker. La alusión al alma de Putin era una referencia a lo que George W. Bush había dicho diez años antes, luego de su primer encuentro bilateral con el mandatario ruso. “Miré al hombre a los ojos. Me pareció muy directo y confiable y tuvimos un muy buen diálogo. Fui capaz de sentir su alma”.

Este no parece ser un concepto más para Biden. El eslogan con el que ganó las elecciones fue, precisamente: “Una batalla por el alma de la nación”. La idea que asoma por detrás es que la presidencia de Donald Trump puso en cuestión cuáles son los valores centrales, el espíritu, de los Estados Unidos. Y es en la pretendida búsqueda de defender algunos de esos principios, como la promoción de la democracia y —sobre todo— la solidaridad con los aliados históricos, que Biden terminará chocando con Putin.

Es cierto, hay razones estructurales, geopolíticas, que son más importantes para entender la matriz del enfrentamiento entre Estados Unidos y Rusia. Es lo que explica por qué el conflicto se mantuvo durante el gobierno de Trump, que tan buena sintonía tuvo con Putin.El presidente de EE.UU. Donald Trump y el presidente ruso Vladimir Putin al final de la conferencia de prensa conjunta tras la cumbre en Helsinki, Finlandia, el 16 de julio de 2018 (REUTERS/Leonhard Foeger/Foto de archivo)El presidente de EE.UU. Donald Trump y el presidente ruso Vladimir Putin al final de la conferencia de prensa conjunta tras la cumbre en Helsinki, Finlandia, el 16 de julio de 2018 (REUTERS/Leonhard Foeger/Foto de archivo)

Pero, a diferencia de Trump, Biden se encolumna en la larga lista de líderes estadounidenses que ven a su país como el principal sostén del vapuleado orden liberal global, que el Kremlin ha intentado debilitar por considerarlo una amenaza a su modelo de gobierno y a su influencia internacional. Es en ese punto donde parece inexorable una mayor tensión entre Washington y Moscú a partir del 20 de enero.

“La toma de posesión de Biden marcará un punto de inflexión en la política exterior de Estados Unidos hacia Rusia, y Vladimir Putin lo sabe. Entre otras cosas, aumentará la amenaza de sanciones a Rusia por sus actividades en el mundo diseñadas para socavar la democracia o amenazar la estabilidad. Sin embargo, habrá otra diferencia fundamental, que ha recibido muy poca atención y que irónicamente ofrece alguna esperanza para el futuro. Biden restaurará el profesionalismo de la diplomacia, que ha estado muy ausente durante los años de Trump. Anthony Blinken, el nuevo Secretario de Estado, interactuará con su par ruso de manera directa y frecuente, por canales diplomáticos normalizados. Esto podría conducir a avances en cuestiones que van desde la renovación de acuerdos de control de armas nucleares hasta nuevos enfoques para la estabilidad en Medio Oriente”, dijo a Infobae Jeffrey Lantis, profesor de ciencia política del College of Wooster y autor de Foreign Policy Advocacy and Entrepreneurship (”Promoción de la política exterior y emprendedurismo”), entre otros libros.Putin y Trump se dan la mano durante una reunión bilateral en la cumbre de líderes del G20 en Osaka, Japón, el 28 de junio de 2019 (REUTERS/Kevin Lamarque/Foto de archivo)Putin y Trump se dan la mano durante una reunión bilateral en la cumbre de líderes del G20 en Osaka, Japón, el 28 de junio de 2019 (REUTERS/Kevin Lamarque/Foto de archivo)