Es para producir millones de vacunas rechazando las patentes médicas y el negocio capitalista de laboratorios y farmacéuticas , señaló Juan Carlos Giordano, diputado nacional por Izquierda Socialista en el Frente de Izquierda Unidad (ver texto completo del proyecto).

Giordano reseñó los alcances: El proyecto le exige al gobierno de Alberto Fernández desconocer las patentes médicas que rigen para las vacunas y medicamentos del Covid-19 facultando a intervenir laboratorios y farmacéuticas a fin de contar con todos los insumos y tecnología necesarios para implementar el plan. Es una vergüenza que después de descubierta la vacuna un puñado de multinacionales priven a millones del derecho humano a vacunarse, acaparando, especulando y haciendo ganancias siderales de la mano de todos los gobiernos de turno. Una barbaridad.

Giordano graficó : El presidente dijo en Davos que la vacuna debe ser un bien público global pero debe actuar en consecuencia! Más si firmó con 99 países en la OMC encabezados por India y Sudáfrica el pedido para que se suspendan las patentes y Médicos sin Fronteras y Amnesty Internacional piden lo mismo. El gobierno debe desconocer unilateralmente las patentes encarando la producción local, obligando al Grupo Insud y al resto de laboratorios y farmacéuticas a que pongan toda su tecnología, capacidad instalada y profesional bajo apercibimiento de ser intervenidas y/o estatizadas.

Giordano señaló : El ministro Ginés reconoció que la vacuna de AstraZeneca se produce acá, pero las ganancias se la llevan el empresario Hugo Sigman (Grupo Insud Pharma) y el magnate mexicano Carlos Slim. También reconoció que Argentina apoyó las pruebas para la vacuna Pfizer y ahora para la china. Pero las vacunas no aparecen. Precisamente la coproducción entre Argentina y México demuestra que nuestro país puede dar un gran impulso a la producción de la vacuna solo si se pone en beneficio del país y no de AstraZeneca o empresarios como Slim.

Giordano finalizó : No es ninguna utopía luchar por esto. La historia da cuenta de movilizaciones que vencieron a las patentes. En 1997 lo hizo el gobierno sudafricano para combatir al SIDA, lo mismo Brasil en 2001 o EE.UU. y Canadá contra el ántrax. Impulsamos un gran movimiento en Argentina y el mundo con pronunciamientos de científicos, profesionales de la salud, trabajadores y personalidades para que se levanten las patentes, lo que permitiría que el inmunizador se produzca en su versión genérica y haya vacunas a gran escala para millones.