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La Ciencia, lejos de la igualdad de género: sólo 2 de cada 10 puestos directivos son ocupados por mujeres.

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En el Día Internacional de la Mujer y la Niña en el Ciencia, y a pesar de ser el 60% de las estudiantes, un informe oficial dice que ellas sólo ocupan el 22% de los cargos de gestión en este rubro.

Espejo de una sociedad que tiene cada día mayor participación de mujeres en el ámbito público, casi el 60% de quienes trabajan en investigación científica en Argentina son mujeres. Sin embargo, los cargos jerárquicos están ocupados en general por hombres, y sería un verdadero hallazgo encontrar alguna científica que no haya atravesado dificultades a lo largo de su carrera.

El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT) presentó un informe por el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia: Sólo el 22% de los puestos directivos de los organismos de ciencia y tecnología son ocupados por mujeres, y se reduce al 11% en los rectorados de las universidades.

A pesar de esto, las últimas estadísticas del Sistema Universitario Argentino indican que las mujeres son la mayor parte de las personas egresadas en el país. Podríamos considerar que estamos en el reino de la igualdad, pero estamos muy lejos de eso -aseguró Guillermina D’ Onofrio, Directora Nacional de Programas y Proyectos del Ministerio-. Hemos levantado el promedio, pero sigue siendo muy inequitativo.

Es fundamental medir el número de varones, mujeres, y desde luego también a las personas de sexo genérico diversa, porque es la unica manera en que nos damos cuenta de la dimensión de la discriminación, de la falta de igualdad de oportunidades entre los géneros en la evolución de las carreras , enfatiza la investigadora, socióloga e historiadora Dora Barrancos. La equidad de género en la ciencia significa igualar absolutamente el trato respecto de los sistemas de promoción , especifica.

Barrancos denuncia que la evaluación que se hace en la ciencia tiene un carácter sesgado y generalmente oculto. En este sentido, la presidenta del CONICET, Ana María Franchi, relata que en ocasiones le han esbozado que no puede estar todo tan mal si ella llegó hasta ese lugar: Yo estoy acá, pero hay un montón que se desmoralizaron. Las que llegamos somos las que la peleamos. Hay mujeres que sacrificaron mucho para poder llegar, y llegaron muy pocas. Lograr que haya más mujeres en los cargos jerárquicos es una asignatura pendiente. En CONICET, tenemos un 53% de mujeres investigadoras, pero solo el 25% de los institutos están dirigidos por ellas.

El Programa Nacional para la Igualdad de Géneros en Ciencia, Tecnología e Innovación del MINCyT presentó su 8° documento Diagnóstico sobre la situación de las mujeres en ciencia y tecnología, para promover la incorporación de perspectiva de género en todos los procesos y promover la igualdad de mujeres y la población LGBTI en el acceso a posiciones jerárquicas.

¿No debería incluirse la formación científica en los programas de las escuelas para lograr un cambio de paradigma Se viene trabajando pero necesitamos hacerlo mucho más, y que llegue a todas las chicas y chicos , responde la bióloga e investigadora del CONICET Melina Furman, doctorada en Educación (Columbia University), que trabajó en proyectos de investigación para la mejora educativa en escuelas de todo el país en contexto de vulnerabilidad social.

Furman asegura que “es esencial” que se promuevan actividades de experimentación, exploración y comunicación de ideas que pongan a las chicas y los chicos en un rol protagónico en las clases de ciencias. Este trabajo tiene que comenzar temprano y sostenerse a lo largo de toda la escolaridad para tener buenos resultados e inspirar a nñas y niños a ver a las ciencias como parte de sus vidas.

Una carrera de obstáculos para las mujeres 

Muchas de las dificultades se focalizan en la maternidad, por la interrupción de publicaciones académicas en el embarazo y primeros años de crianza, lo que genera desventajas luego en las evaluaciones y posibilidades de ascenso; y los obstáculos para tomar becas en el exterior.

Pero también hay temas no relacionados con la maternidad: A las mujeres se las llama menos para ser conferencistas y participar en simposios. A nivel internacional, son menos convocadas, reciben menos subsidios y menos importantes enumera la Presidenta del CONICET.

No hay perspectiva de género en la evaluación de los informes o en los ascensos. No se consideran las tareas de cuidado realizadas durante determinado período y eso genera desventajas con los pares , señala la investigadora de CONICET Yanina Lamberti, quien trabaja actualmente en la mejora de una vacuna contra la Tos Convulsa.

Lamberti destaca la importancia de generar políticas públicas que fomenten que las mujeres estudien todo tipo de ciencias: Física, informática e ingeniería siguen siendo carreras con una fuerte impronta de hombres.

La secretaria ejecutiva del Consejo Federal de Decanos de Ingeniería (CONFEDI), Mercedes Montes de Oca, apunta que solo hay 22 decanas mujeres en las 119 facultades de ingeniería públicas y privadas de Argentina. De a poco, va subiendo el promedio de cantidad de egresadas. Son las que tienen las mejores calificaciones, y aún así no suelen conseguir cargos jerárquicos.

¡Hay que romper el techo de cristal , proclaman muchas mujeres científicas, desde diferentes áreas, en referencia al concepto que habla sobre las limitaciones que sufren para lograr ascensos a nivel laboral. 

Así le pasó a Florencia, que prefiere conservar su apellido y rostro en el anonimato. Estudió antropología con orientación en arqueología en la UBA, y por su buen desempeño una profesora le recomendó presentarse en el CONICET para obtener una beca doctoral. La ganó, pero tuvo que renunciar antes de empezar porque, al enterarse de que estaba embarazada, esa misma persona le dijo que parte importante del trabajo era viajar para realizar campañas arqueológicas y que no podían esperar su licencia de maternidad. “O sos madre o sos doctora”, dictaminó.

Florencia renunció y se dedicó a la docencia. Después de varios años tomó coraje, se presentó para una beca nuevamente y realizó su doctorado, pero ya había comenzado a desarrollar su carrera científica en la gestión pública y no siguió avanzando como investigadora académica, con lo que tanto soñaba. Ahora sacaron el límite de edad en el CONICET, algún día voy a tener mi revancha.

Montes de Oca esboza que hay un importante techo de cristal y se está empezando a visibilizar. No hay razón para que no consigan cargos mujeres que se desarrollen hábilmente en su vida profesional y con promedios universitarios en muchos casos más altos que la media de los varones. De a poco, empieza a cambiar todo esto, pero muy lentamente.

Liliana Rathmann es Decana Facultad de Ingeniería de la Universidad Atlántida Argentina y presidenta de la Comisión Mujer en la Ingeniería del CONFEDI: Hoy se habla de que hay poca presencia y poca visibilización de las mujeres en ingeniería, y hay preocupación por sumarlas. Hablar y llevar adelante acciones para incrementar su participación sí es un gran cambio.

Solo el 20% de los y las estudiantes que entran a las carreras de ingeniería en Argentina son mujeres. Señala que se le sigue dando prioridad a los hombres en los puestos jerárquicos en las empresas, y que en muchos congresos los representantes son exclusivamente hombres. 

Aún la cultura del patriarcado está inserta en la sociedad y la mayor parte de las personas ven a las ciencias duras como ciencias masculinas. Entonces, por ejemplo, mandan a los nenes a robótica y a las nenas a baile. Es vital concientizar que cualquiera puede estudiar lo que quiera y que todos tenemos la misma capacidad , asegura Rathmann.

María Fernanda Santilli es Ingeniera en Sistema y la primera graduada en Nanotecnología en Argentina en la Universidad CAECE, recibida en plena pandemia. Cuando comencé a estudiar Ingeniería en Sistemas en los años ’90, no éramos muchas mujeres e incluso no formaba parte de las carreras tradicionales. Con la Licenciatura en Nanotecnología encontré algunos paralelismos pero en un contexto diferente, donde se incentiva mucho más a que las mujeres se preparen en áreas relacionadas con la ciencia.