Ramón Abila se entrenó por última vez en Boca y su destino estará en la MLS. Acá, todos los detalles.

La mañana de este sábado en Casa Amarilla comenzó como una más para Ramón Abila, pero no terminó de la misma manera: el delantero de 31 años se entrenó por última vez con sus compañeros, se despidió del plantel, juntó todas sus cosas y se fue. Wanchope seguirá su carrera en el Minnesota de la MLS y así dejará un paso de tres años en el Xeneize.

El cordobés llegó bien temprano, desayunó con el grupo y el personal del club como todas las mañanas, se vistió con la ropa de entrenamiento, ya sabiendo que ésa sería la última vez que se viera con los colores de Boca. La práctica sí que no fue una más: estuvo rodeada de saludos, de sonrisas, de despedidas y también de alguna que otra selfie con la mayoría, pero principalmente con su gran amigo Carlos Tevez.

¿Cómo sigue el fin de semana para Abila? El punta viajará en estas horas a Córdoba para no sólo reencontrarse con su familia, sino también para despedirse debido a que el lunes, en principio, abordaría un vuelo hacia Estados Unidos. Eso sí, todavía restan algunos detalles para que se haga efectiva y formal su acuerdo con el Minnesota, aunque a Olé le contaron que “se va a hacer, está arreglado”.

Abila deja Boca luego de su llegada al club en diciembre de 2017. Fueron 86 partidos, 33 tantos (uno, por ejemplo, en una final de Libertadores), cuatro títulos y un promedio de gol envidiable (0.43). ¿Y por qué se va, entonces? Las lesiones le jugaron una mala pasada, le hicieron perder continuidad y ritmo, y eso fue algo que desde entrada nomás no le gustó al Consejo de Fútbol de Juan Román Riquelme, que desde el primer día se fijó como meta incorporar un 9, al que buscó en los tres mercados de pases que ya tuvo, pero que todavía no llegó. Ojo, Olé ya contó que está todo acordado para que en junio se sume nada menos que Edinson Cavani. Sin dudas, otro motivo más para que Wancho tomara la decisión de irse…

Al mismo tiempo, la salida de Ramón cae en un momento particular del equipo de Miguel Angel Russo, ya que si el entrenador carece de un puesto particular es el de centrodelantero: ni Franco Soldano (tres goles en 41 PJ) ni Mauro Zárate parecen estar a la altura del puesto, más allá de que en el caso de MZ ahora el DT pareciera haberle encontrado un lugar en la cancha (en la izquierda) mucho más potable para su juego. La excepción es Tevez, claro, que sin ser 9 fue el que más goles metió en este proceso.

Así las cosas, Abila, al que Boca le compró el ciento por ciento del pase en el 2019, seguirá su carrera en la MLS (en el mismo equipo que Bebelo Reynoso): un año a préstamo (hasta diciembre 2021) con una opción de compra obligatoria en caso de que el 9 dispute una determinada cantidad de partidos. Su futuro, al parecer, está lejos del Xeneize. El, por lo pronto, ya se despidió.