LA DOBLE CARA DE LA IGLESIA, UNA VEZ MÁS

El odio no termina. Pueden desaparecer a una persona que lucha por una causa, que hacen un circo para desvirtuar los hechos y estigmatizarlo. Pueden asesinar a alguien por la espalda que festejan.

Puede llegar una mujer con la cara estropeada por los golpes, que ponen en duda su palabra. Pueden gatillar en la cabeza de la vicepresidenta que ni siquiera repasan lo que están generando.

Esta vez un cura de Paraná, Juan Pablo Esquivel, que tampoco es un individuo que está fuera del contexto, nadie lo está. Mucho menos fuera de lo que la iglesia representa. “En relación al patético simulacro de atentado de ayer, yo estoy conforme con el hecho de que no te hayan matado, porque si te hubiesen matado los cavernícolas que te siguen te hubiesen declarado mártir”, sostuvo. Para esta parte de la iglesia el amor, el “respeto por la vida”, es sectorizado según lo que ellos consideran. Si dos hombres se aman es enfermedad, si dos mujeres se besan en una esquina es pecado. Dicen con nuestros hijos no te metas, pero si los curas abusan sexualmente de criaturas el perdón los redime y el silencio es la regla. La interrupción del embarazo es un sacrilegio, lo mismo la eutanasia, pero que no que la hayan matado a la vicepresidenta: eso lo deja apenas conforme.

El odio se mantiene desde diferentes esferas y con un triste futuro. No reculan, no repasan en lo que generan, no frenan la pelota de desparramar veneno. No. Siguen, continúan, y esperan que el resultado al fin de cuentas se les de. Quieren borrarnos del mapa, no lo duden compañerxs.

Esta gente quiere privilegios eternos y nos quieren sumisxs, acatando órdenes, y al servicio de lo que ellos creen. No van a frenar la ola de odio, no van a dejar de operar, no van a repensar los discursos. Van a seguir.

El tema es comprender que dichos como éste, mensajes oscuros de los medios hegemónicos, mentiras y falsedades, monólogos nefastos de quienes ocupan banca en el senado, se puedan permitir sólo por pensar que estamos en democracia. No todo es respetable, no todo es libertad de expresión, no todo se puede tolerar y dejarlo pasar.

RevistaSudestada

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